Arquetipos y chakras: El Emperador y el Mártir

El mes pasado empezamos nuestro recorrido por la relación de los chakras con sus arquetipos basándonos en el libro de Ambika Wauters: LOS CHAKRAS Y LOS ARQUETIPOS. Si durante los meses de septiembre y octubre trabajamos el primer chakra, el mes de noviembre nos hemos centrado en el segundo, en Svadhisthana, que significa “morada propia” y también dulzura. Se identifica con el color naranja y se localiza en la parte baja del abdomen, entre el ombligo y los genitales. Guarda relación con el agua, de ahí la correspondencia con las funciones orgánicas relacionadas con los líquidos como la circulación sanguínea, la micción, la sexualidad y la reproducción.

Nuestro segundo chakra está considerado como centro de nuestra sexualidad, así como también de las emociones, las sensaciones, el placer, el movimiento y el instinto de protección. Los órganos relacionados con él son los genitales, los ovarios, los testículos, la vejiga, los riñones y el sistema circulatorio. Los elementos básicos de este chakra son el movimiento y el cambio. Tiene la finalidad de soltar y crear flujo. Cuando nos emocionamos se produce un movimiento de la conciencia a través del cuerpo. Este flujo de la conciencia nutre el cuerpo, lo purifica y lo sana. Es un flujo de nuestra fuerza vital, mediante la cual obtenemos el cambio. La conciencia progresa a través de este cambio.

Por eso, los arquetipos asociados a este segundo chakra son el “Emperador” y el “Mártir”. La polaridad entre en placer y su realización o el sufrimiento y el sacrificio.

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El arquetipo positivo es la Emperatriz o el Emperador, que ama el mundo material y vive con gracia y generosidad disfrutando de la tranquilidad, la comodidad y el placer. Puede ganar dinero y disfrutarlo, adora el placer y se toma su tiempo para relajarse. Disfruta también al compartir su riqueza y su bondad con los demás. Sabe como cuidar de sí mismo, respeta las necesidades del cuerpo físico y no se castiga ni se priva cuando se trata de satisfacer sus deseos. Tiene una gran sensación de bienestar y deleite y sabe que la prosperidad y el placer son positivos, por eso, los alimenta y se siente cómodo tanto en la vida como en el plano físico.

La forma en que experimentamos el placer corresponde a este chakra y tiene una relación directa con nuestra sensación de ser suficientes. Cuando nuestro segundo chakra está equilibrado nos sentimos realmente satisfechos con nuestra vida, estamos seguros de nosotros mismos y no necesitamos demostrar ni probar nada a nadie. En ese momento permitimos que el bienestar sea un componente fundamental en nuestra vida y desde ahí podemos elegir realizar cualquier cambio que queramos.

Tenemos la capacidad de cultivar el placer a través de relaciones sanas y de actividades que favorezcan la vida del cuerpo y la expresión de nuestros sentimientos. Es decir, podemos optar por el placer y no por el dolor, por la felicidad y no por la miseria, y así reflejar que nuestro chakra está sano e íntegro. Este chakra fomenta el respeto por nuestro bienestar y nos anima a mirar el lado positivo de cada situación.

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Por otro lado encontramos el arquetipo de los Mártires, quienes tienen una cualidad agria. No disfrutan de la bondad ni de las cosas dulces de la vida. De algún modo el placer los elude y se castigan a sí mismos y a aquellos con quienes se relacionan. Para ellos la vida es dura, pesada y difícil. Utilizan su energía en cuidar y proteger a los demás y se olvidan de ellos mismos y de lo que realmente necesitan. Sufren debido a una sensación de carencia que les hace elegir mantenerse en el frío, apartados del amor, la calidez, la comodidad y el placer.

Cuando nos resistimos a alegrarnos por algo o por alguien estamos reflejando nuestra rigidez, nuestra forma de castigarnos y el odio que sentimos por nosotros mismos, proyectando estos sentimientos en los demás. Cuando las personas se odian a sí mismas arrasan con todo lo que llega a sus vidas. El arquetipo del Mártir rechaza el placer y se revela en el sufrimiento. Este tipo de sentimientos negativos afectan también al modo en que experimentamos otros apectos vinculados a este chakra como son la capacidad de divertirnos, conseguir riquezas, prosperidad, bienestar, paz y tranquilidad.

El martirio implica estar metido en un pozo de auto conmiseración, sin encontrar un motivo para cambiar las actitudes negativas que contribuyen a esa situación. La vida de los Mártires está sumergida en una sensación de carencia que da la justificación para no cambiar de creencias y conductas, porque no hay suficiente buena fortuna en el mundo y les ha tocado vivir la situación más difícil. Por eso gimen y se quejan, pero no emprenden acción alguna. Tienen una aceptación pasiva de la vida pero no actúan y se quedan con la idea del deseo de cambio y desarrollo.

Y tu, qué eliges, ser Emperador/Emperatriz o Mártir?

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