chica haciendo Niksen

Niksen, el arte de no hacer nada

Durante las sesiones de meditación en el Espai, surgió el concepto del “no hacer” y decidí dedicarle un post por la importancia que considero que tiene el que seamos capaces de permanecer en el “no hacer”. Sería como dicen en Italia dolce far niente o «lo dulce de no hacer nada»,  o como definen en los Paises Bajos el concepto Niksen, que propone centrarse en la inactividad pero de manera consciente. Pero, ¿qué sería exactamente el “no hacer”? Pues simplemente el permitirnos estar sin hacer nada y sin ningún objetivo particular. Nada es nada, ni ver la tele, ni leer, ni coger el móvil, ni siquiera meditar. ¡Nada!

La idea es llegar a determinado momento en el que no hay ningún plan más que simplemente el de estar sin hacer nada.

Esto me recuerda a cuando mis hijos me dicen que se aburren: “Mamá, qué hago, me aburro!» a lo que les contesto: «¡Genial! El aburrimiento es el momento perfecto para crear, así que crea e inventa». Y te aseguro que funciona, al ratito se han inventado un juego. Y es que está demostrado que la creatividad se despierta en esos momentos de aburrimiento.

Lo que sucede es que parece que lo que está de moda es estar súper ocupado, es cómo que va asociado a éxito o triunfo en la vida, el tener muchas cosas que hacer, mucho trabajo, muchos amigos, mucha vida social… (al menos en ciertos ámbitos y clases sociales), y vamos corriendo de un lado a otro para terminar con todas las tareas con las que nosotros mismos nos sobrecargamos.

Piénsalo, si te encuentras a alguien que te dice que no hace nada, que tiene mucho tiempo libre, enseguida surge un pensamiento de crítica, es decir, no hacer nada no está bien visto.

Niksen, beneficios de no hacer nada

Para aclarar el concepto, el “no hacer” sería dedicar un tiempo en concreto y de manera consciente a hacer cosas como mirar por la ventana, permanecer sentados o tumbados despiertos o pasear sin rumbo. La clave es realmente dejar las tareas ‘productivas’ de lado y permitirle a la mente vagar, sin estar pensando en nada en concreto.

El Niksen por tanto podría definirse como un momento de ”kit-kat”, un tiempo de parar y recargar, permitiéndote el no hacer.

Cada vez hay más estudios científicos que demuestran los beneficios para cuerpo y mente de estar sin hacer nada. Se ha comprobado que nos volvemos más creativos, más capaces para solucionar problemas y tener ideas originales. Si bien, para que esto suceda, se requiere un tiempo de inactividad total.

¿Niksen o Mindfulness?

Con Mindfulness permaneces en el momento presente tomando conciencia de tu respiración, observando tus pensamientos y regresando con tu atención a la respiración, con amabilidad las veces que haga falta.

Con Niksen, simplemente tratas de permitirte no hacer nada, de dejar que tu mente vaya donde quiera sin sentir culpa. Es una manera de estar en reposo mientras estás despierto.

chica poniendo en práctica el Niksen

¿Por donde empezar?

Dedica unos minutos de pausa al día, ese momento de no hacer nada y desconectar. Puedes tomar una infusión mientras miras por la ventana, salir a caminar, sentarte o tumbarte en la cama mirando al techo… momentos únicos.

Puede que al comienzo te cueste dejar ir las preocupaciones y sientas que estás perdiendo el tiempo, es normal, pero te aseguro que es maravilloso. Pero para tu tranquilidad, te doy estos consejos para practicar el Niksen:

  1. Organiza tus tareas, delega lo que puedas y deja espacios libres en tu agenda para estar contigo y “no hacer”.
  2. Busca el tiempo para no hacer nada, por ejemplo, 15 minutos y pones alarma en el móvil para que te avise, silencias móvil y lo dejas lejos.
  3. Intenta salirte del rol cultural de la sobreocupación, ya no está de moda.
  4. Pierde el miedo a decir: «Nada» cuando alguien te pregunte qué estás haciendo durante un descanso. No temas al juicio, la crítica o la culpa, además que no tienes que darle explicaciones a nadie.
  5. Aprovecha las oportunidades que te da la vida para practicar el “no hacer”, como cuando esperas en un semáforo, o en una cola del súper o esperando a que tus hijos salgan del colegio.
  6. No te desanimes si te cuesta, es normal coger nuevos hábitos.

Y por último, importantísimo: crear en tu casa o en tu oficina tu espacio Niksen.

Cada vez se extiende más este modo de vida por los beneficios demostrados para nuestro cuerpo y mente, pero para “no hacer “ debes disponer de espacios adecuados, lugares tranquilos y relajados, sin estímulos, en los que quedarte sentado sin más intención que la de NO HACER.

¿Nikseamos?

 

1 Comentario

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Lucía Vázquezrespuesta
enero 18, 2021 en 8:22 am

Gracias por estas palabras Eva. Cuánta razón. Hay que parar y desconectar, evadir la mente sin miedo.

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